Sintomas de epilepsia en perros

La epilepsia es el trastorno neurológico más común que se observa en los perros, y se ha estimado que afecta aproximadamente al 0,75% de la población canina3. El término epilepsia se refiere a una enfermedad heterogénea que se caracteriza por la presencia de convulsiones recurrentes y no provocadas, resultantes de una anomalía del cerebro. La afección puede ser genética heredada o epilepsia idiopática, causada por problemas estructurales en el cerebro epilepsia estructural, o provenir de una causa desconocida epilepsia de causa desconocida1.

La determinación de un régimen de tratamiento adecuado para la epilepsia canina depende de un diagnóstico preciso del tipo y la causa de las convulsiones, sólo después de lo cual se pueden identificar las opciones terapéuticas apropiadas. Aunque existen sistemas de clasificación para las convulsiones en humanos, todavía no hay un sistema de clasificación ampliamente aceptado para las convulsiones en perros1. Aunque los sistemas humanos se utilizan a veces para describir las crisis caninas, esto puede ser problemático.

Las clasificaciones humanas no siempre son claramente aplicables a los caninos, y a menudo hay confusión sobre el significado de la terminología específica en el entorno veterinario. Esto es especialmente cierto en el caso de los elementos de clasificación que requieren un informe subjetivo de los síntomas. Por ejemplo, aunque los propietarios de los perros pueden notar un comportamiento específico que suele preceder a una convulsión y que es indicativo de un cambio de comportamiento, no hay una forma directa de determinar la presencia de un evento preconvulsivo como a veces se diagnostica en los humanos.

Recientemente, el Grupo de Trabajo Internacional de Epilepsia Veterinaria propuso un esquema de clasificación para las convulsiones veterinarias, que es similar pero no idéntico al actual sistema de clasificación en humanos1. Utilizando este sistema, una convulsión se clasifica principalmente según el lugar del cerebro en el que comienza, con características específicas de la convulsión utilizadas para caracterizar aún más el evento. Las causas de las crisis epilépticas son múltiples.

La epilepsia idiopática, la causa más común de convulsiones en el perro, es un trastorno hereditario, pero su causa exacta es desconocida. Otras causas son las enfermedades hepáticas, la insuficiencia renal, los tumores cerebrales, los traumatismos cerebrales o las toxinas. Las convulsiones suelen producirse en momentos de actividad cerebral cambiante, como durante la excitación o la alimentación, o cuando el perro se duerme o se despierta.

Los perros afectados pueden parecer completamente normales entre las convulsiones. Una vez que se inicia la medicación anticonvulsiva, debe administrarse de por vida. Hay pruebas de que, si se inicia la medicación anticonvulsiva y luego se interrumpe, el perro puede tener un mayor riesgo de desarrollar convulsiones más graves en el futuro.

Incluso los perros normales sin antecedentes de convulsiones o epilepsia pueden sufrir convulsiones si se les administra medicación anticonvulsiva y luego se les retira bruscamente. Si la medicación anticonvulsiva debe suspenderse o cambiarse por alguna razón, su veterinario le dará instrucciones específicas para hacerlo. Nuestros neurólogos veterinarios de Rock Hill comprenden lo aterrador que puede ser para los padres de mascotas presenciar un ataque de su perro, pero la epilepsia es una enfermedad relativamente común en los perros.

En el blog de hoy vemos cómo se trata la epilepsia en los perros, así como algunos de los síntomas más comunes de esta condición. En los perros, al igual que en los humanos, los ataques epilépticos son causados por una actividad eléctrica anormal en el cerebro. Hay tres tipos de ataques que su mascota puede experimentar, y cada tipo de ataque muestra diferentes síntomas.

Si su veterinario diagnostica que su perro tiene epilepsia, es posible que se le administre medicación para la epilepsia. Deberá hablar con su veterinario para obtener más información sobre cómo administrar esta medicación y qué esperar en términos de efectos secundarios cuando se la dé a su perro. Las convulsiones no son infrecuentes en los perros.

Algunas razas son mucho más propensas a tenerlas que otras, pero todas las razas pueden sufrir convulsiones en algún momento de su vida. Las convulsiones en los perros pueden estar causadas por diversos factores, como la dieta, la edad, los problemas hereditarios o las enfermedades subyacentes, entre otros. También pueden estar causadas por la epilepsia.

Sólo su veterinario puede decirle con seguridad cuál es la causa de las convulsiones de su perro y cómo tratarlas. Sin embargo, la próxima vez que su perro sufra una convulsión, estará preparado para ayudarle en todo momento si tiene en cuenta los consejos anteriores. Las convulsiones son el problema neurológico más frecuente en los perros.

Para la mayoría de los propietarios de perros, presenciar una convulsión de su querida mascota es una experiencia aterradora. La epilepsia es una enfermedad crónica que se caracteriza por convulsiones recurrentes; éstas suelen producirse de forma imprevisible, lo que supone un reto adicional para los propietarios. Se calcula que la prevalencia de la epilepsia canina se sitúa entre el 0,5 y el 7 por ciento.

Esto significa que hasta 1 de cada 20 perros puede sufrir una convulsión a lo largo de su vida. A continuación se indican los signos que indican que su perro puede estar experimentando una convulsión y qué hacer en esa situación. Las convulsiones desconocidas/idiopáticas no tienen una causa identificable.

Esta categoría engloba la epilepsia genética, que es la causa más común de las convulsiones en los perros. Esta di