A Quien Juzgue Mi Camino Le Presto Mis Zapatos

A esto se enfrentan todos los días las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. A tomar una resolución en un segundo, que puede cambiar su vida o la de otros. Quien evalúa sin entender y a la rápida sólo con la idea de realizar daño, carece de empatía. Y aún más, quien no ve en los demás determinadas dimensiones, es que tampoco sabe leer en si mismo sus propias pretensiones, sus vacíos, defectos o virtudes. A esto se enfrentan diariamente las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, funcionarios de cárceles y observadores de seguridad, entre otros. Tomar una decisión en un segundo, que puede cambiar su vida o la de otros.

Lejos de ver esas dimensiones en sí mismos, es mucho más simple proyectarlas en los demás y enjuiciarlos por ellos. A nadie le agrada que se le juzgue, pues con esto, lo que se hace en realidad es introducirnos en una etiqueta con la cual, definirnos e incluso sentenciarnos. No obstante, hay algo que también debemos dejar claro, “si no deseas que se te juzgue, evita realizar lo mismo con el resto”. En realidad desean controlarnos y que “encajemos” en su forma de pensar, en sus directivas. Guardar mi nombre, mail y portal web en este navegador la próxima vez que comente.

Al Que Juzga Mi Sendero

Es fácil investigar y evaluar una situación desde un despacho, observando regularmente un vídeo sobre los hechos, analizando qué se ha hecho bien o que mal. A esto se combaten diariamente las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Por otro lado, tendríamos esas otras personalidades que tras haber vivido una situación más o menos dolorosa, no la ha procesado ni gestionado bien. Queda el rencor y el resentimiento, uno tan grave y dañino que le aboca a tener que enjuiciar a el resto proyectando en los demás sus amarguras, sus dolores, sus “sombras”.

Así, como no poseemos la certeza que se requiere para entender lo que otros sienten, no deberíamos evaluar ni ofrecer validez a los juicios del resto. De la misma forma esto nos debería ayudar a tener en consideración que no probablemente los demás se metan en nuestra piel porque las vivencias son solo nuestras. De cualquier manera podría decirse que prejuzgar es una característica innata del humano en la sociedad de hoy. Esto se produce por que a veces es adaptativo llevarlo a cabo, ya que nos resguarda de determinados riesgos relacionales que tienen la oportunidad de atentar contra nuestro confort mental. No aguardes que absolutamente absolutamente nadie entienda tu viaje si no ha debido recorrer tu camino y en el camino se vio obligado a usar tus zapatos y a contemplar la vida desde tu altura.

a quien juzgue mi camino le presto mis zapatos

El objetivo del equipo de h50 es crear un nexo de unión entre los expertos de la seguridad y la sociedad a la que sirven y protegen. H50 es un periódico digital experto en el campo de la seguridad pública y privada. Nuestro emprendimiento pretende llevar a cabo llegar a la sociedad las novedades, hechos y temas de actualidad analizados desde una nueva visión. Los que leen van a poder entender esta época desde un método directo y propósito, partiendo de análisis de protocolos de actuación y legislación vigente.

De Qué Forma Defenderse De Los Juicios Ajenos

Hace unos días pudimos leer varios sucesos, de de qué forma un policía blanco de EEUU, disparaba hasta en cuatro ocasiones, matando a una muchacha menor de raza negra. Desde h50 se optó por el titular “La policía en Ohio neutralizó a una individuo que aún no ha alcanzado la edad adulta que atacaba con un cuchillo a otras dos mujeres”. El volante de Bayern Munich volvió a contestar las críticas con una frase sacada del manual de autoayuda. Un ejemplo claro, sería cuando se recibe una llamada de gritos de auxilio en un hogar.

Se abre la puerta y del otro lado hay un individuo que se lanza hacia los policías con un objeto en la mano.

Más allá de que las críticas edificantes pueden ayudarnos a medrar, debemos aprender a ignorar aquellas que pretendan hacernos daño. Antes de evaluar, deberíamos aceptarnos a nosotros mismos de modo incondicional con nuestros defectos y nuestros talentos. En el momento en que alguien trabaja en su perfeccionismo y en la aceptación de sí, eleva su autoestima, y será entonces, cuando cambiará su forma de tener relaciones consigo misma y con los demás. La primera forma es consiguiendo un conocimiento sensible de lo ocurrido para accionar con resiliencia y seguir, y por su parte, ser mucho más sabio a la hora de gestionar ciertas ocasiones. En un caso así, tendríamos sin duda personas mucho más empáticas que lejos de producir un juicio a la ligera, saben atender mejor y comprender sin “encasillar”.

Es más fácil enjuiciar a el resto que hacer una lectura interna para conocernos con humildad y por su parte, sugerir respeto a los demás. El simple hecho de llevarlo a cabo revela que no te conocen y, por consiguiente, te defraudan. De todos modos, cuando nos juzgan no dan razonamientos válidos que nos sirvan de algo. Eres tu camino y todas tus vivencias vividas y también integradas en lo más hondo de tu ser… Esas que absolutamente nadie mucho más que tú sabe y que absolutamente nadie tiene por qué razón comprender si de esta forma lo deseas.

a quien juzgue mi camino le presto mis zapatos

Quien evalúa sin comprender y a la rápida solo con la thought de llevar a cabo daño, no posee empatía. Por esa razón habría que tener estos causantes que se encuentra en el instante de juzgar una actuación de un policía en la calle. Se puede ver como en un instante de agobio, se pierde la noción de todos los sentidos, mostrándose el llamado efecto túnel.

El resto tiende a resguardarse en la crítica tal y como si fueran especialistas en cualquier área. El dicho «el que juzgue mi camino le prestó mis zapatos» significa que la persona que critica a otra no posee iniciativa de lo que fue preciso llevar a cabo para llegar a donde está. En el momento en que un sujeto tiene una baja autovaloración, es frecuente que use los juicios para situarse en una situación de control desde la que, defenderse y protegerse por su lado del resto.

Quien se ve a sí mismo como alguien que nunca comete faltas o malas resoluciones carece de autocrítica y de empatía. Hay ocasiones de vida o muerte en los que existen que tomar una resolución en décimas de segundo. A tomar una resolución en un segundo, que puede cambiar su historia o la de otros. Y puede ser de este modo, siempre y cuando el juicio nos lo emita un compañero de trabajo o una persona con la que no tenemos un vínculo muy íntimo. A veces, quien valora tu camino paseo procura justificar su historia desacreditando a el resto.

Heridas Sentimentales

Y aún mucho más, quien no ve en el resto determinadas dimensiones, es que tampoco sabe leer en si mismo sus pretensiones, sus vacíos, defectos o virtudes. Quien no acepta que en alguna ocasión te hayas equivocado y te evalúa por esta razón es que se tiene en muy, muy alta cree a sí mismo. En otras expresiones, cada individuo experimenta la vida de una manera única y, por ende, es imposible entender realmente lo que es para ellos. La primera forma es logrando un conocimiento sensible de lo ocurrido para accionar con resiliencia y continuar, y por su parte, ser considerablemente más sabio en el momento de gestionar algunas ocasiones. En un caso así, tendríamos indudablemente personas mucho más empáticas que lejos de emitir un juicio a la rápida, saben atender mejor y comprender sin “encasillar”. Esta oración tan común encierra en sí mucho más de una realidad y mucho más de un término que vale la pena tener en consideración.

A completamente nadie le agrada que se le juzgue, por el hecho de que con esto, lo que se hace de todos modos es introducirnos en una etiqueta con la que, definirnos e incluso sentenciarnos. Sin embargo, hay algo que asimismo debemos dejar claro, “si no deseas que se te juzgue, impide hacer lo mismo con el resto”. Solo examinan la intervención con la legislación en la mano, tales como tiros a zonas no vitales del cuerpo ante una amenaza real contra nuestra vida o la de terceros. Esta oración se popularizó en el libro «El Alquimista», de Paulo Coelho, y guarda relación a que cada individuo ha de ser libre de vivir su propia vida, sin que completamente absolutamente nadie logre juzgarla.

Te tildará de “inseguro/a” o de “fracasado/a”, pues de todos modos, es así como se siente él o ella misma. Sin embargo, al etiquetarte a ti de esa forma esa persona ejercita el control sobre ti erigiéndose como todo lo opuesto. De la misma forma esto nos debería contribuir a tener en consideración que no probablemente el resto se metan en nuestra piel pues las experiencias son solo nuestras. Antes de apreciar, deberíamos aceptarnos a nosotros de modo incondicional con nuestros defectos y nuestros talentos.